Recuerdo que en mis años de escuela, escuchaba a los niños decir que si cavabas un hoyo y, no dejabas de cavar, conseguirías llegar a China. Esto conlleva a creer que si cavas un agujero profundo, podrías llegar al otro lado del mundo. -JajajaBueno, lo que te contare es algo parecido y, como muchos, tenemos diversas preguntas que engloban el misterioso caso de Mel Waters.
Nuestro archivo data del 21 de febrero de 1997, en la radioemisora Estadounidense "COAST to COAST AM", por su traducción "costa a Costa AM", bajo la tutela del locutor Art Bell.
Una noche como cualquier otra en la cabina, Bell entrevistaba gente con nuevos relatos y anécdotas impresionantes de avistamientos y apariciones, todo iba perfecto y la emisora tenía excelente cobertura, hasta que sonó el teléfono y Art atendió como era de imaginarse.
La llamada venia de un señor que dio como seudónimo Mel Waters y que, cuyo nombre real, nunca proporcionó. Este hombre afirmaba que en sus tierras, por Manastash Ridge, a unos 30Km de Ellensburg, existía un pozo muy peculiar; este tenía tres metros de ancho y que, al parecer, no tenía fondo.
Mel relataba que la primera vez que se topó con hoyo le resultó inquietante, ya que antes de llamar a la estación, el realizó bastantes pruebas en el área. El cuenta que vecinos cercanos, ya tenían cierto conocimiento del pozo y con pena revelaron que lo usaban como vertedero para arrojar sus desechos en el, ya que según palabras de ellos, parecía no tener fondo.
Esto en mi parecer es estupido, por que el hombre ya vivía en esos campos, toda su vida estaba en ese campo y cuesta trabajo pensar que nunca se dio cuenta de tal pozo.
El hombre realizó su primer experimento; arrojó una piedra y, arrodillado, pegando bien la oreja en la orilla del agujero, se dispuso a escuchar el sonido que aria esta, al impactar en el fondo. No escucho nada.
Para segundo intento, se dispuso a caminar y buscar una roca, una grande y pesada, la cual, con mucho trabajo y sudor, removió hasta la orilla del pozo. Arrojó la roca y nuevamente se arrodillo a esperar el impacto de esta en el fondo. De nuevo, no hubo respuesta.
Un poco intrigado, el hombre disidió ir al pueblo, ir a una ferretería y comprar toda la soga que el señor del establecimiento pudiera proporcionarle. Sujeto 20 metros de cuerda sobre una estaca que clavo a la tierra, lanzó la soga y espero a que esta tocara fondo........... No lo consiguió.
A los días, Mel regreso al hoyo, pero esta vez con mas gente, gente a la que ya le había hablado de su hallazgo. El caso es que, junto con 20 hombres, Mel Waters se dispuso a llevar su curiosidad a otro nivel, el cual consiste en lo siguiente: ataron a una oveja adulta con una soga de 1500 pies, lo cual equivale aproximadamente a 457 metros. Mala decisión, ya habían bajado con mucho cuidado a la oveja y, una vez abajo, empezó lo peor; se empezó a sentir un tirón fuerte, y la cuerda vibraba de una manera atroz, lo cual asusto a los hombre y mas a Mel, por que sabían que algo estaba mal.
Se armaron de valor, y empezaron a subir a la oveja con minucioso cuidado. Una vez arriba, Mel describe a la oveja como algo asqueroso y mórbido; como si algo la hubiera desollado y hubiera volteado la carne del interior del animal hacia afuera.
Uno de los 20 hombres se dio cuenta que el animal tenía algo mas, se acercó y se dio cuenta que el animal tenía la panza hinchada y con una leve cicatriz. Este hombre sin nada mas que decir, abrió el animal, solo para darse cuenta que la oveja esta preñada y, para su sorpresa, no de un cordero si no de alguna extraña criatura asquerosa que yacía dentro de ella.
Los hombres con asco y temeroso, sabían que ahí abajo había algo más, se dispusieron a recoger al pobre animal y tirarlo nuevamente por el hoyo.
Mel cuenta que días después, ya después de haber superado aquel día, se dispuso a llevar las cosas unos peldaños mas arriba. Junto sus ahorros y se contactó con una fabrica donde manufacturan nailon, de ese que usas para pescar, un excelente material para llevar su experimento a otro nivel. Este, encargo que le hicieran un carrete con 24,384 metros aproximadamente, sujeto el carrete a su camioneta y amarrando un yunque se dispuso a probar suerte tirándolo al hoyo. Este, nunca piso fondo.
Hay teorías que dicen que Mel, aparte de la oveja, tiro un perro que ya había muerto después de que este, lo atropellara un día antes. Para su sorpresa, después de haber estado un rato fuera de casa, se dio cuenta de que el perro estaba vivo y este había salido del hoyo sano y salvo.
¿Te imaginas la expresión que tuvo Art Bell al escuchar tal anécdota?
¿Te has preguntado que habrá pasado dentro del agujero?
Otra teoría dice que el gobierno pidió a Mel, que le vendiera sus tierras y que, al no acceder a las condiciones que estos le proponían, terminaron por quitársela.
Art Bell al final de varias semanas, contaba que había hecho contacto con Mel, y que este le dijo que no podía más con el asunto, que había decidido bien que hacer con el dinero que obtuvo de la propiedad y que se iría a vivir a Australia.
No se muy bien si esto último es verdad, pero cuesta creer que Mel haya accedido a tales condiciones, sabiendo que en sus tierras había encontrado algo realmente asombroso.
Pobre de Art y de los millones de radio escuchas que presenciaron esas palabras esa misma noche y los comentarios que hacia Art los últimos días que se pudo contactar con Mel.
Me gustaría poner las coordenadas de este lugar, pero el tiempo no me dejo investigar más.
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Has concluido con el archivo de hoy y te deseo excelente noche